20/2/08

El estadio suizo de fútbol de Wankdorf producirá energía solar

Un nuevo estadio suizo, en construcción en Berna, albergará la mayor instalación solar del mundo integrada a un campo deportivo.

La 'energía verde’ generada en el Wankdorf permitirá cubrir el equivalente del consumo anual de corriente de 300 hogares.

En 1982 se había construido en el Tesino, cantón de expresión italiana, la primera casa del continente europeo equipada con células fotovoltáicas. Durante unos buenos 20 años Suiza conservó ese carácter. En aquel período de tiempo las instalaciones de este género se multiplicaron en su territorio.

Más tarde, gracias a poderes públicos con mayor voluntad, varios países europeos, China, Japón, Turquía y otros, siguieron sus pasos.

Portugal incluso prevé colocar, de aquí al 2009, el último tablero de la mayor central solar del mundo que representa costos por 250 millones de euros y 1.150 empleos directos o indirectos.

En una escala más modesta Suiza vuelve ahora al escenario. En Berna, la capital federal suiza, acaba de comenzar la construcción de la central de energía solar más importante del país. La primera que producirá más de un megawatt de potencia.

Más que un símbolo

Según los diseñadores de la obra, esta instalación pegada sobre el techo del nuevo estadio de fútbol de Suiza será, sobre todo, la mayor central de energía solar del mundo integrada a un estadio.

Esto es algo más que un símbolo porque el Wankdorf verá desfilar cada día una media de 12 a 15.000 visitantes, en sus tribunas o debajo de ellas, en las tiendas, restaurantes y salas de conferencias del complejo.

Esto ha dado a los proyectistas la idea de añadir (sobre el remate del techo) una plataforma de informaciones relacionadas con los aspectos económicos, ecológicos y técnicos del recurso a la energía solar.

Desde su planificación, hasta su explotación, esta central fotovoltáica llevará la firma de BKW FMB ENERGIA S.A. (Fuerzas motrices de Berna), primer productor de corriente ecológica en Suiza.

La realización de la obra está prevista en dos fases. Al comienzo, 5.000 tableros solares (450 kw de potencia máxima suplementaria. Es decir, 1,3 megawatts en total)

Al quedar concluida, la instalación debería producir más de un millón de kw/hora. Y, por consecuencia, permitir el cubrimiento del consumo energético anual de casi 300 hogares.


Limitar los riesgos

A título comparativo, la mayor central del mundo, actualmente en fase de conclusión cerca de Leipzig, alimentará, desde julio, cerca de 1.800 hogares.

En Suiza, la central de Mont-Soleil (en la cadena de montañas del Jura) batió su récord de producción el año pasado con el cubrimiento del consumo de 200 hogares.

Sin embargo, la segunda etapa de construcción en el Wankdorf sigue condicionada a la acogida que los consumidores puedan brindar a esta forma de ‘energía verde’.

“Nuestros objetivos aún no son conocidos y sólo serán comunicados a fines del año. Pero la decisión de llevar a cabo esta instalación en dos etapas es para nosotros una manera de limitar el riesgo”, explica Sebastián Vogler, encargado de la prensa en las Fuerzas Motrices de Berna.

La empresa venderá la ‘corriente verde’ del Wankdorf bajo el lema ‘ 1 a 1, estrella de la energía solar’, un producto de casa cuyo precio, en general, será entre 2,5 y 3 veces más caro que la corriente tradicional. Otras características serán comunicadas sólo durante el lanzamiento de la instalación en este próximo otoño suizo.


Sin embargo, las Fuerzas Motrices de Berna –que no ahorrarán esfuerzos en el marketing para garantizar el éxito-, anuncian ya que más de 55 distribuidores de energía comercializarán la corriente producida en el Wankdorf.

Proyecto emblemático

“Al comienzo del proyecto del nuevo estadio en Berna muchas cartas de clientes y habitantes nos pedían desarrollar un concepto en materia de energía solar”, señala Sebastián Vogler como justificación de la realización del proyecto.


“Representamos un poco el papel de pioneros y esperamos contribuir a estimular este tipo de energías en Suiza”, añade el agregado de prensa.


Esta instalación es un buen proyecto, confirma Jacques Bonvin, coanimador de ‘Corriente Verde’, cuya misión es promover la energía ecológica en la Suiza de expresión francesa.


Bonvin concluye: “su talla le dará un carácter emblemático, incluso si, como demuestran numerosos estudios, la población suiza es ya muy sensible a la energía solar, aunque tenemos dificultades para hacer circular el mensaje en el nivel político”.

vía

La esperanza queda entonces puesta en el terreno del balón.