2/7/08

Granada tiene potencial suficiente para funcionar sólo con energía solar

Los números avalan lo que se podía llegar a intuir por la alta radiación de sol que recibe Granada a lo largo del año: la provincia podría autoabastecerse de energía si aprovechara la que recibe del sol. Granada consume 3.328 gigavatios hora en un año, según los datos de 2007. Pero podría producir sólo con energía solar 3.789. Esta cifra la aporta la tesis elaborada por el ingeniero José Arán, doctorando del departamento de Ingeniería Civil de la Escuela de Caminos de la Universidad de Granada, que en su trabajo científico ha estudiado las posibilidades de desarrollo de la energía fotovoltaica en Andalucía.

La pregunta que surge es: ¿haría falta para llegar a esos números sembrar toda la provincia de placas fotovoltaicas? "No", responde el experto, "he eliminado todas las zonas afectadas por ríos, poblaciones, carreteras, protección medioambiental o cultural... y he seleccionado sólo aquellos terrenos baldíos, no aprovechables para otros usos, pero con un buen nivel de radiación solar y, por tanto, útiles". El resultado es que, para Granada, la propuesta de Arán plantea la utilización de 7.344 hectáreas en total, con terrenos en veintiocho municipios diferentes. Esta superficie no representa más que el 0,6% de las 1.263.500 hectáreas de la provincia y, sin embargo, sumaría una producción energética anual de 3.789 gigavatios hora.

La primera fase de su trabajo se centró en estudiar los suelos sobre los que no supondría un impacto negativo la instalación de una central fotovoltaica. Si sólo se consideran las condiciones climatológicas y de radiación solar, los proyectos pueden chocar con que un punto idóneo para ubicar una central fotovoltaica se encuentra sobre unos restos de gran valor arqueológico. Por ello, el primer paso es ver qué suelos existen que realmente ni están protegidos ni están siendo aprovechados para otro fin. Quedarían fuera entonces todos los espacios protegidos y los que tengan algún cultivo o sean aprovechados para algún uso. Se consideran también en el estudio factores de tipo legal, como las servidumbres de cañadas reales, carreteras o zonas de policía, por ejemplo.

A estos requisitos se suman otra serie de factores a considerar para dar con los terrenos más idóneos para situar una central fotovoltaica, entre ellos, la radiación solar que se recibe y las condiciones climatológicas y orográficas. No se consideran aptos, por ejemplo, suelos con una pendiente superior al 2%. Además, son más convenientes los terrenos próximos a núcleos de población, para evitar pérdidas de energía en el transporte.

La tesis doctoral de Arán desarrolla un modelo matemático que cruza todos los datos a tener en cuenta para realizar la elección de suelos y, finalmente, se le da a cada punto del mapa una puntuación que valora su idoneidad para albergar una central solar. A los lugares que cuenten con protección medioambiental, por ejemplo, se les daría un cero, mientras que aquellos que no ofrezcan problemas y que, además, reúnan todos los requisitos deseables, obtendrían la máxima puntuación.

"Se proponen como implantaciones ideales, terrenos con escaso valor productivo o abandonados, con adecuadas condiciones de orografía y ubicación", señala el autor en un artículo científico que concluye que "se dispone de suficientes terrenos en los que el impacto sería nulo o casi nulo" y la producción, sin embargo, dé un alto rendimiento.

Así, el estudio confirma que el enorme potencial de Granada y en general de toda la región de Andalucía para la instalación de centrales solares hace posible y viable la sustitución de la energía de las centrales térmicas por la producida gracias a sistemas fotovoltaicos. Esto evitaría la contaminación que ocasiona el uso de fuentes como el carbón y el petróleo, así como la dependencia de estos combustibles fósiles.

Según los datos de la Delegación de Innovación, hay en funcionamiento 300 instalaciones solares en la provincia con una potencia de 28 megavatios. Esto supone que la provincia genera gracias a la energía solar aproximadamente 40,6 gigavatios hora al año, que sólo cubren un 1,22% de las demandas energéticas de la provincia si se contrastan con los datos de consumo de 2007. Hay en trámite otras 840 instalaciones que podrían sumar una potencia de 102 megavatios. La producción aumentaría entonces hasta los 188,5 gigavatios hora anuales, aproximadamente, es decir, un 5,66% del consumo. Aún se está lejos del horizonte del autoabastecimiento con energía solar, pero el estudio demuestra que no es inalcanzable.
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