24/8/08

Investigadores de la UAL logran desinfectar agua de regadío mediante el uso de la energía solar


Un equipo de científicos constituido por investigadores de la Universidad de Almería (UAL), dirigidos por Julio César Tello Marquina, y de la Plataforma Solar de Almería, liderados por Pilar Fernández y Julián Blanco, han logrado desinfectar, a escala de laboratorio, el agua de regadío mediante el uso de la energía solar. Este estudio es financiado con cerca de 100.000 euros, a cargo del Plan Nacional I+D+I del antiguo Ministerio de Educación y Ciencia.

Bajo el titulo de Fitosol, como acrónimo de fito -vegetal- y sol, el proyecto se inició en el año 2006 con la puesta a punto de un reactor solar diseñado por los científicos de la Plataforma Solar. Este dispositivo consiste en una serie de tubos dispuestos en paralelo, por los que discurre el agua a tratar, y en los que se incrementa la actividad oxidante del oxígeno presente en el agua, según informó hoy en un comunicado la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa.

A estos pasos iniciales de los científicos de la PSA se sumaron los esfuerzos del grupo Producción vegetal en sistema de cultivos, de la Universidad de Almería. El nuevo equipo orientó la investigación hacia la inhibición del hongo Fusarium.

De esta forma, los expertos centran su atención en inactivar seis especies patógenas para los cultivos de este género de hongos -F. equiseti, F. oxysporum, F antophilum, F. verticillioides y F. solani-. La elección se debió a que el género Fusarium es considerado responsable de las más notorias enfermedades acaecidas en los cultivos, y a que, además, presenta una gran resistencia a los tratamientos tradicionales de desinfección del agua, como la cloración o la utilización de fungicidas.

Hasta la fecha, los expertos han realizado diferentes ensayos a nivel de laboratorio --a pequeña escala-- en los que se ha conseguido demostrar que la actividad del oxigeno desinfecta el agua frente a estos microorganismos. Para potenciar este efecto, los investigadores han añadido como fotocatalizador una suspensión de dióxido de titanio (TiO2) y agua oxigenada (H2O2), de tal forma que se aumenta la concentración de oxígeno presente en el agua a tratar. El mecanismo de acción es sencillo, ya que el oxígeno posee la capacidad de destruir la pared fúngica y, por tanto, de provocar la muerte de los citados microorganismos.

Actualmente, los investigadores han iniciado la segunda fase del proyecto, en la que tratarán de probar estos resultados a escala real. Es decir, se diseñará un reactor solar de desinfección que trabaje en condiciones reales que se dan en la práctica.

Según manifiestan los responsables de este estudio, el desarrollo de esta nueva metodología y tecnología de desinfección del agua posee una gran componente social. Dicho método podría aplicarse como un proceso eficaz y barato en aquellos países industrialmente subdesarrollados, que aún no poseen depósitos reguladores del agua mediante cloración y que, por el contrario, se encuentran en la franja latitudinal con la mayor insolación y número de horas de luz.
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